100 días de cuarentena: cómo afecta a la salud mental y las recomendaciones de los expertos

100 días de cuarentena: cómo afecta a la salud mental y las recomendaciones de los expertos

Día 100 del aislamiento social, preventivo y obligatorio en Argentina. Si desde un principio nos hubieran anticipado la cantidad de tiempo que íbamos a estar encerrados, hubiéramos creído que era una broma de mal gusto. Y acá estamos... aceptando de a poco el duro escenario que nos tocó vivir. Pero hay que tener en cuenta que caer en la realidad, es muy distinto a saber cómo atravesarla

“Impacto negativo de los días de aislamiento tanto en el estado de ánimo individual como en la percepción de ansiedad, incremento del sentimiento de soledad, mayor frecuencia de discusiones y peleas, disminución de los intercambios de ‘intimidad’”, son tan solo algunas de las consecuencias de la cuarentena que arroja un estudio elaborado por la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), a través del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA).

El mismo fue un análisis comparativo que se realizó a los 10 y 80 días del confinamiento social, mediante redes sociales, a individuos mayores de 18 años. La encuesta abarcó a 1.296 casos y tuvo una cobertura geográfica a nivel nacional.

Vemos de una manera muy sistemática, a lo largo de toda la serie de estudios, una consolidación de efectos muy negativos sobre la salud mental que está teniendo el confinamiento y la enorme incertidumbre con la que nos encontramos los argentinos a muchas áreas", indicó Gustavo González, director de OPSA de la Facultad de Psicología de la UBA, en diálogo con cronica.com.ar.

Y luego sostuvo: "Nuestros estudios muestran una curva ascendente de una serie de emociones negativas como son la incertidumbre, depresión, ansiedad y pérdida de sentido de la vida. Un período en donde todo este conjunto de indicadores creció muy significativamente hasta más o menos el día 35. Y luego del día 35 hasta la fecha se han consolidado estos niveles altos de impactos negativos". 

"En el análisis que hacemos de esa curva, alertamos sobre un grave riesgo: que todos estos indicadores queden muy asentados en el sistema de personalidad y por lo tanto deriven en crónicos", aseveró, al tiempo que manifestó: "Además lo que vemos con enorme preocupación es la desatención de parte de 'los gobiernos' respecto a lo que nosotros consideramos que ya es pandemia de salud mental".

Por el contrarioSilvia Bentolila (M.P 49677), médica psiquiatra y sanitarista, que integra el equipo regional de Respuesta frente a Emergencias Sanitarias de la OMS/OPS, planteó que "no es seguro que estemos tan mal. Este es un momento que estamos con reacciones esperables frente a una situación crítica que nos despierta mucha incertidumbre".

En esta línea, remarcó: "Es muy importante diferenciar lo que se llaman reacciones esperables frente a una situación que nos dispara la respuesta normal del estrés, a lo que se llaman síntomas". Y agregó: "Lo normal sería la hiperalerta, estar irritables, acelerados, bajoneados, de malhumor, que nos cueste dormir, tener momentos de angustia, agotamiento o cansancio. Pero no hay que interpretar esas reacciones como síntomas. Está contraindicado hacer diagnósticos psiquiátricos en el momento agudo de una situación crítica".

En declaraciones a este medio, Bentolila dijo que este es un momento "para hacer limpieza de adentro y de afuera, para conectarnos en profundidad y ver qué cosas queremos cambiar. Hay que ponerse solidarios y ayudar a quienes realmente la están pasando mal. De una crisis uno puede salir fortalecido y renovado", afirmó convencida. 

La especialista en Salud Mental en Emergencias y Desastres añadió que esto “no es un encierro, sino que es cuidarnos entre 'todes'. Estar en casa es una pauta de cuidado, no estamos en una guerra”. A su vez, destacó que este es un buen momento para reflexionar “acerca de la vida que vivimos y que queremos vivir".

Ansiedad

La encuesta elaborada por el Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) indica que el décimo día después de que se decretara la cuarentena, un 3,9% mejoró su estado de ánimo, un 23.6% siguió igual y un 72.5% empeoró. En cambio, en el día 80 se registró que un 3.2% mejoró, un 16.5% siguió de la misma forma y un 80.3% empeoró.

Pablo Melicchio, licenciado en Psicología (M.N. 24480) y escritor, aseguró que "la ansiedad y la angustia son dos síntomas humanos que existen en condiciones naturales. La ansiedad te pone un poco más para arriba y la angustia para abajo, pero son dos caras de la misma moneda". Y continuó: "es como el síntoma clásico universal de este tiempo, de todos y todas. La ansiedad es como que me quedé con el mañana, estás siempre un paso adelantado. Sería imposible que un individuo no sienta ansiedad y angustia. Pero lo que hizo el coronavirus fue exacerbar estos sentimientos", señaló. 

El gráfico que compara el día 10 de la cuarentena con el día 80.

“Hoy la ansiedad y la angustia pasan por la pérdida del sentido de la vida y la incertidumbre. Antes de la cuarentena teníamos un sentido. Pero el determinante del vacío existencial se potenció en este contexto”, enfatizó. Sin embargo, el psicólogo explicó que uno no debe evitar el malestar ya que "hay que transitarlo".

Asimismo, comentó que "creció el consumo de sustancias tóxicas porque se intenta tapar los síntomas. Pero advirtió que "si lo tapás, se va convirtiendo en una bola de nieve y después te aparece todo. No hay que tapar, hay que conectar ese malestar. Entender lo que te pasa te va a ayudar a sanar", explicó en diálogo con cronica.com.ar

Recomendaciones

Para estar mejor, el licenciado Pablo Melicchio (@pablomelicchio) aconsejó conectar con este presente respirandoy también "hacer una mezcla entre metas a corto y largo plazo. Hacer actividades recreativas, actividades, armar una comida con lo que puedas, establecer un contacto social o hacer una videollamada. Sino somos animales… el sentido humano pasa por armar un más allá, una dirección”, opinó.

Por su parte, Silvia Bentolila sugirió primero tener claro el significado de lo que estamos viviendo. "Estamos atravesando una crisis mundial y tenemos la posibilidad de cuidarnos y reducir las pérdidas personales y cuidarnos solidariamente como sociedad".

Conclusiones del estudio de la Facultad de Psicología.

En segundo lugar "podemos hacer ejercicios de relajación, meditación, respiración e introspección. Es genial el impacto de modular la respiración, modificamos hasta la química del cerebro", insistió. Por último, recomendó "tener en claro que esto va a pasar y que cuanto mejor lo transitemos ahora, mejor vamos a estar cuando esto termine. Uno cuando está en el medio de la tormenta piensa que no va a terminar, pero las tormentas pasan", expresó. 

Y concluyó: "No nos olvidemos de ayudar a quienes la están pasando peor. Es un momento de dar una mano con lo que tengamos, ya sea apoyo emocional o económica. No solo ayuda al otro, sino que también me ayuda a mí”.

FUENTE: CRONICA