Pachi Herrera hace rock desde su charango y anuncia que “ya pasó el prejuicio”

El charanguista jujeño Pachi Herrera está lanzando desde su hogar en el interior cordobés y a través de YouTube “Charangueando en cuarentena”, una serie de versiones solistas de canciones del rock argentino con que dará forma a un próximo álbum en una experiencia que, arriesga, “si está siendo bien recibida es que ya pasó el prejuicio”.

“Si esta osadía mía fue bien recibida es que ya pasó el prejuicio y se está cayendo a pedazos con esta pandemia desde el propio público”, postula Herrera en una charla telefónica con Télam desde su casa en Cuesta Blanca.

El músico, compositor y cantante que fue parte de Inti Huayra, es coautor (junto al riojano Ramiro González del clásico “Pachamama”) y ostenta una dioscografía con tres títulos (“Variablemente”, de 2015; “El Calladito”, de 2017; y "Charangueando", de 2019), considera que “muchas barreras se han caído y cuando empiece una nueva ronda artística va a ser más amplio, más sano y más genuino”.

A la espera de que eso suceda, el intérprete apunta que “estaría bueno que se abran todos los escenarios. En Cosquín Folclore tocan Los Tipitos pero en el Cosquín Rock no están Los Coplanacu. Está bueno preguntarse por qué no”.

El entusiasmo de Herrera por “Charangueando en cuarentena” (que ya tiene siete entregas y dos más contempladas), no fue lo que motivó esta impensada aventura de quien se define como “charanguero y jujeño”.

“En la cuarentena -confiesa- me agarró una profunda angustia que me llevó a replantearme un montón de cosas. Al sentirme vulnerable empecé a salir a tocar todas las tardes en el que yo llamo el balcón paraíso de mi casa”.

La descarga musical de un artista atravesado por diferentes sonidos empezó a tomar forma por impulso de su representante José Fioramenti y sumando el registro de cámara y la edición de video de Gustavo Laksman.

“Mi primera reacción fue 'nos van a matar a todos, cómo voy a grabar eso', pero mi representante me tranquilizó y me dijo 'grabémoslo aunque sea para nosotros' y así empezamos con 'JiJiJi' y quedamos sorprendidos”, evoca Pachi.

 

Empecé a los 9 años tocando la guitarra en una peluquería y uno de los chicos tocaba muy lindo el charango, me entusiasmé y desde los 11 comencé a estudiarlo.”

PACHI HERRERA

La revelación trajo aparejada una modalidad de trabajo que se ha mantenido inalterable: “Hacer versiones de una sola toma sin pinchazos ni aditivos y con una mezcla solamente para mejorar el sonido. Que no deje de ser un trabajo austero hecho adentro de casa”, formula el artista.

Con esa impronta se fueron encadenando versiones, que según revela quien se atrevió al viaje, “pasó por depurar canciones que elegí por lo que significaron en mi vida, porque me marcaron profundamente”.

Tras el icónico tema de Los Redondos ejecutado a ronroco y voz que se publicó el 14 de mayo, la serie subida al canal de YouTube de Herrera continuó el 19 con “Cola de amor”, de León Gieco, hecho a charango, el 23 fue el turno de “Par mil”, de Divididos, tocado con ronroco, y el 29 una visita a “El hombre suburbano”, de Pappo, que suena desde el maulincho.

Ya en junio se sumaron tres acercamientos realizados desde el charango: el himno de Almendra “Tema de Pototo (Para saber cómo es la soledad)”, “Ando rodando”, de Gustavo Santaolalla, y el miércoles pasado “Té para tres”, de Soda Stereo.

 

Para completar la nómina y siguiendo con el ritual de cada miércoles, Pachi hará el 24 un vivo de Instagram a las 20.30 y a las 21 subirá el octavo clip en su canal de YouTube, en este caso a partir de una pieza de La Renga.

La saga concluirá el 1 de julio con otra creación de Luis Alberto Spinetta y hay previsto un recital por streaming con todos esos covers tocados en vivo para el 8 de julio en una plataforma todavía no definida.

Radicado hace 12 años en Cuesta Blanca (localidad ubicada en el departamento de Punilla a 50 kilómetros de la capital provincial), el músico no solamente dedica su tiempo a “Charangueando en cuarentena” sino que tomó parte en una producción audiovisual por el aniversario de la cooperativa de agua del lugar que lo reunió con Ramiro González, Mery Murúa, Paola Bernal y José Luis Aguirre para compartir un acercamiento a la pieza “Agüita que vas”, del compositor transerrano.

Télam: ¿La cuarentena te puso especialmente activo?

Pachi Herrera: Siento que le estamos sacando agua a las piedras y decidimos seguir adelante aunque en este contexto todo tiende más para caerse que para continuar.

T: ¿Tocar gemas del rock argentino en charango desde un pueblo cordobés lleva a pensar que Dios dejó de atender en Buenos Aires?

PH: Hoy atiende en Fibertel (risas).

T: ¿Cómo empezaste con el charango?

PH: Empecé a los 9 años tocando la guitarra en una peluquería y uno de los chicos tocaba muy lindo el charango, me entusiasmé y desde los 11 comencé a estudiarlo. Desde entonces no lo largué nunca más porque en ese cuerpito cabe toda Latinoamérica. Eso es lo que yo siento, que al tocarlo conecto con las raíces.

T: ¿Cómo vas eligiendo el instrumento para cada canción?

PH: Pruebo los tres instrumentos (charango, ronroco y maulincho) para cada canción y los voy eligiendo de acuerdo a la armonía del tema. El ronroco da más tonalidades opacas y creo que es histórico haber tocado un blues como “Hombre suburbano” con Maulincho.

FUENTE: TELAM